La transparencia e inmensidad del majestuoso Mar de Cortés, formado desde hace más de 5 millones de años a consecuencia de la falla de San Andrés, que separó la península de Baja California del continente, es hogar de más de 800 tipos de peces y más de 3 mil especies marinas como tiburones, ballenas, delfines, crustáceos, seres invertebrados y mamíferos.

El Mar de Cortés nos regala organismos únicos en el mundo que se atribuye a que en el Golfo existe un clima tropical y en el norte, una zona de aguas templadas, incluso en sus profundidades se han descubierto asombrosas formas de vida desconocidas hasta hace pocos años.

Los amantes del buceo asisten a estos mares por cálidas temperaturas en verano (27-31ºC), con suficiente presencia de luz del sol, y porque durante el invierno la temperatura del océano varía entre los 12 y 15ºC.

Los principales lugares del Estado para practicar este deporte son:

• La isla San Jorge con promontorios rocosos y aguas que albergan una población reproductiva de lobos marinos que constituye la primera en importancia nacional. Además, es la localidad más septentrional del murciélago pescador.

• Puerto Peñasco y sus extensas playas y dunas son un destino favorable para las actividades acuáticas. Cuenta series de pequeñas islas que llaman la atención de los exploradores submarinos que se fascinan con las agradables temperatura de sus aguan en verano y por la visibilidad ofrecida de hasta 10 metros de profundidad.

• Isla Patos a tan sólo unos kilómetros de punta Sargento, es lo que se conocía como Mar Bermejo en tiempos de la conquista.

• Isla Tiburón. Su belleza es indescriptible, ya que hermosas dunas de blanca arena se mezclan con variadas especies de flora y fauna protegidas por la etnia Conc’ac.

• Isla San Pedro Nolasco peñas gigantes forman el Cañón de las Barajitas, hogar de focas y leones marinos, es una excelente oportunidad para observar de cerca los animales marinos en su hábitat natural.

• Ensenada Chica y Grande un popular sitio para bucear, con ensenadas que ofrecen protección del mar abierto para los barcos y buzos. Aunque está situado en un área distante y remota.

• El Himalaya. Es uno de los lugares favoritos de buzos nacionales y de Estados Unidos; el área para bucear tiene un peñasco hueco con un canal de casi 10 metros de profundidad que en ciertos meses sirve como hogar reproductivo de algunos organismos marinos.

• La Bahía de Martín Villa o La Bahía del Muerto este lugar, y La Bahía de Peña Blanca son muy populares para los buzos porque se puede bucear cerca de una isla rocosa; en su agua profunda hay abundantes peces y especies marinas como langostas, manta rayas, anguilas, y si es temporada, ballenas migratorias.

• El Derrumbe, La Cocina, Las Ventanas estas tres ubicaciones atraen a buzos que disfrutan explorar áreas rocosas debajo del agua que son seguras durante las tormentas.

• Punta Chueca separada de la Isla Tiburón por un angosto canal, sus fuertes corrientes de olas sugieren que su nombre es apropiado: “Canal del Infiernillo”. Los buzos que se aventuran en sus aguas poco profundas de no más de 7 metros se sienten atrapados en sus precipitadas corrientes.

• Arrecifes Artificiales a tan solo 30 minutos de San Carlos, descansa el barco atunero conocido como “Albatun,” de casi 180 pies de largo, y cerca, frente al Cañón de Las Barajitas, descansa el “Presidente Díaz Ordaz,” un ferri de 330 pies de largo, que además de ser un atractivo turístico sirve para albergar colonias de diferentes especies de flora y fauna marina.

• San Carlos. Más de 800 especies marinas y dos arrecifes artificiales, hacen que el lugar se convierta en el paraíso para los buzos, cuenta con negocios turísticos destinados exclusivamente a las actividades subacuáticas, aquí se puede rentar y comprar equipo, realizar reparaciones mayores y menores o servicios diversos; se cuenta con modernos equipos para el llenado de tanques, que brindan plena seguridad para el practicante del buceo.

 

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