Vsitar Tabasco es realmente una aventura en donde podrás disfrutar no sólo de vestigios arqueológicos y museos, sino vivir unos días llenos de magia, en donde te sorprenderán las innumerables actividades de turismo de aventura y ecoturismo que ahí podrás practicar, así como por su música, sus tradiciones y su deliciosa gastronomía.

Se encuentra ubicado en el sureste de México. Su territorio constituye una llanura que limita al norte con el Golfo de México, al este con Campeche y Guatemala, al sur con Chiapas y al oeste con Veracruz.

Pero hay algo de lo que los tabasqueños se sienten plenamente orgullosos: de sus tradiciones.
Una de ellas, La danza del Pochó, es de origen prehispánico, reconocida como el “Carnaval más extraño del mundo”, esta costumbre consiste en una danza denominada “El Pochó”, que se lleva a cabo durante los días de carnaval, principiando el primer domingo después de la celebración de San Sebastián, el 19 de Enero en Tenosique, Tabasco.

El carácter mítico de esta danza es indudable y se considera que sus orígenes se remontan al tiempo anterior a la Conquista, ya que los indígenas la practicaban como parte de una ceremonia religiosa del culto a sus dioses. Cuando los conquistadores convirtieron a los indígenas al cristianismo, esta danza siguió ejecutándose, pero desde entonces la relacionaron íntimamente con la religión católica, aunque sin formar parte del culto, y es así como se conserva hasta nuestros días.

El Pochó consiste en una serie de danzas y otras ceremonias ejecutadas al compás de una música melodiosa y triste, producida por un pito hecho con caña de carrizo, acompañado de tambores; todo esto simboliza la purificación del hombre a través de la lucha entre el bien y el mal. Los personajes de estas danzas son:

Los Cojoes. Hombres disfrazados con una careta de madera con rasgos grotescos, túnicas de costal, hojas secas de castaña simulando una sobre falda, botas formadas con hojas secas de plátano, una cuerda para la danza del tigre, un palo hueco de guarumbo en cuyo interior hay unas piedrecillas de Changala que producen un sonido especial.

Las Pochoveras. Son mujeres vestidas con enaguas anchas y de colores vivos, blusa adornada con tiras bordadas, pañuelo grande colorado en la espalda, sombrero grande de guano con flores.

Los tigres. Son hombres sin camisa y con taparrabos, cubren su cuerpo con Sascab (tierra blanca) en la que marcan dibujos semejando la piel del tigre, completa la indumentaria una piel de ese animal que llevan en la espalda cubriéndole hasta la cabeza. En la parte del cuero con que cubre la cabeza, llevan flores y una colección pitos de carrizo que van sonando durante la danza. Entre los tigres van uno o dos tigritos (niños de 6 a 8 años) que llevan la misma indumentaria.

Una tribu primitiva “EL COJÓ” ha sido molestado por un dios maligno; “EL POCHÓ”, la tribu trata de destruir el poder de éste, cuyas vasallas o pochoveras han hecho causa común con el Pochó, obligadas por la maldad del dios. Estas lo abandonan y el dios, viéndose abandonado, deja sus reales para buscar nuevas vasallas o ver de qué manera reconquista las anteriores. La tribu aprovecha al abatimiento momentáneo del dios, y juran peregrinar con las pochoveras hasta encontrarlo y matarlo; pero antes han cazado y domesticado tigres que harán la veces de perros de caza (presa) y le servirán tanto en la lucha contra el Pochó como para procurarse alimento de caza.

La danza se inicia cuando los tambores y pitos anuncian a las pochoveras, las cuales son seguidas por los cojóes. El cojó es el alma de la fiesta y llegan haciendo un gran escándalo y forman un circulo que marcha en sentido contrario al de las pochoveras. Cuando aparecen los tigres las pochoveras se retiran. Los cojóes, en parejas, extienden cuerdas sobre el suelo y las mueven de arriba abajo para que los tigres las esquiven. Los cojóes, entonces, ejecutan una danza que representa la cacería del tigre, que muere y resucita. La danza termina con unos tigres y cojóes muy amistosos que, posteriormente, se dedican a perseguir a los espectadores, propiciando una fiesta general.

Según el argumento, los cojoes son criaturas superiores de la naturaleza, en quienes los dioses han depositado rasgos positivos y negativos; el dios maligno llamado Pochó desea la destrucción de los hombres y envía a los tigres a eliminarlos; el grupo de pochoveras actúa ambiguamente, primero como enlace entre el Pochó y los seres terrestres, y después como mediadora entre cojoes y tigres. Los tres grupos de personajes deciden finalmente “recoger sus pasos”, es decir, desandar su vida de actos reprobables, y destruir con ello, dentro de sí mismos, al dios Pochó. Esto último se simboliza con el hecho de quitarse las máscaras en el mismo sitio donde, al ponérselas, habían absorbido sus rasgos negativos, y de ir arrojando, en una carrera por varias calles, las vestimentas vegetales que constituyen el vestuario de los cojoes.

Tabasco cuenta con la geografía para adecuar unas vacaciones de deporte extremo, investigación, exploración, actividades acuáticas, paseos, exquisita gastronomía y una interminable gama de naturaleza por descubrir en un sólo destino.

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