El Zócalo de la Ciudad de México, lugar histórico y emblemático para la historia del país, se transforma durante estás épocas decembrinas en una gigante pista de hielo en la que diariamente hacen equilibrios miles de mexicanos.

La pista de hielo de la Ciudad de México, que cumple ya 10 años de tradición navideña, es gratuita, la más grande del país y la única con certificados ambientales y de atención a personas con discapacidad.

La atracción navideña es una pista gigante de 4,000 metros cuadrados y dos toboganes congelados, uno con seis metros de altura y 34 de caída y otro de 10 metros de altura y 37 de caída.

“Somos la única pista con certificados ambientales. Toda el agua y energía que se utiliza es reciclada bajo protocolo del tratado de Kioto”, explicó a Efe Mariana Aveces, coordinadora de operaciones de la pista de hielo.

“También somos una pista incluyente, la única con certificado para atender personas con discapacidad”, agregó.

Con respecto a las personas con discapacidad, Aveces destacó que “no se les discrimina en ningún momento, al contrario, se les brinda más apoyo”, al poder entrar por un acceso diferente con su identificación en taquilla para no esperar como el resto de usuarios.

El acceso a la pista y a todo el equipo de patinaje es gratuito para cualquier usuario, al contar con más de 2,350 pares de patines y más de 1,500 cascos. El tiempo de patinaje por persona es de 45 minutos.

En promedio se reciben 10,000 usuarios cada día en la pista de hielo, pero la cifra aumenta a medida que se acerca el periodo vacacional, según la oficina de Comunicación Social de la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México.

EFE

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