El Gobierno mexicano se empeñó hoy en demostrar la seriedad de sus esfuerzos para auxiliar a las víctimas del terremoto del martes pasado, mientras se propagan rumores en sentido contrario al igual que un sentimiento de incredulidad al revelarse la falsedad de un rescate que mantuvo al país en vilo.

El coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, emitió un mensaje en que aseguró que elementos de las fuerzas federales, así como autoridades locales y voluntarios, “han trabajado incansablemente para apoyar a la población afectada”.

Reconoció que en algunos casos ha sido preciso avanzar lentamente en los trabajos de rescate por los riesgos que presentan algunas estructuras. “Y si bien en dichos lugares ha sido necesario restringir la presencia de la población, en todos ellos hay rescatistas y voluntarios civiles participando”, ahondó.

El funcionario aclaró que el uso de la maquinaria se ha limitado a la remoción de escombros cuando es indispensable para las labores de rescate, o en casos en que existe la certeza de que no hay personas vivas bajo los escombros y son edificaciones que se pueden colapsar.

A su vez, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, sostuvo en una entrevista radial que la búsqueda “no va a parar hasta lograr la localización y el rescate de las personas que muy posiblemente están entre los escombros”, y admitió que la lluvia que ha caído en la capital no está ayudando mucho.

El jefe del Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, informó que las autoridades locales calculan que todavía hay alrededor de 50 personas en inmuebles derruidos por el sismo de magnitud 7,1 en la escala de Richter.

En un balance preliminar, la Secretaría de Gobernación federal detalló que hay 137 muertos por el sismo en Ciudad de México, 73 en Morelos, 43 en Puebla, 13 en el Estado de México, 6 en Guerrero y 1 en Oaxaca. Asimismo, hay más de 100 personas desaparecidas.

En la capital, la zona más castigada con 38 edificios colapsados, han sido rescatadas con vida a 60 personas, y en cada ocasión el salvamento es motivo de júbilo generalizado.

EFE