En las calles de Bucerías es común observar a personas paseando en bicicleta rumbo a la playa, o caminando por el mercado ejidal donde encuentran productos como joyería de plata, artesanías, prendas y dulces típicos.

En las esquinas de estas callejuelas hay restaurantes y bares de relajado ambiente donde podrá descansar mientras bebe una limonada o prueba una deliciosa tostada de ceviche o un coctel de camarón.

En la Plaza Principal apreciará la vida cotidiana de sus habitantes al entrar en su pintoresca iglesia y caminar unos cuantos metros para encontrar una de las playas más seguras de la zona, misma que recientemente fue certificada entre las más limpias de las costas mexicanas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Todo esto hace de Bucerías un destino tan atractivo, que muchos de sus visitantes, en particular extranjeros, deciden establecer su segunda residencia en este encantador pueblo. Olores, sabores y sonidos que lo dejarán gratamente satisfecho, con la sensación de vivir la tradición de un pueblo típico a la orilla del mar.