Este Pueblo Mágico, fue abandonado dos veces desde su fundación. Hoy renace conforme la gente venida de lugares lejanos y los descendientes de los antiguos mineros rescatan las viejas casonas, plazas y callejones. En los alrededores los vestigios centenarios de las minas y haciendas de beneficio recuerdan la riqueza de las vetas argentíferas y auríferas. Y, desde los profundos túneles, se escuchan los rumores de las leyendas e historias de esta tierra semidesértica.

De reputación fantasmal, Mineral de Pozos es hoy en día un pueblo lleno de vida que rinde tributo a su pasado minero rico en vetas de oro y plata. Mira sus construcciones erguidas en medio del semidesértico Guanajuato, la blanca cúpula de la Parroquia de San Pedro y el Jardín Juárez. Déjate fascinar por su boutiques, galerías y tiendas de artesanías y diseño de joyas; conoce la Alameda, el viejo Puente de la Constitución y Rancho de la Lavanda. Deambula por sus acueductos, los cuales dotaban de líquido al poblado, y llega hasta la Mina de los Cinco Señores, con sus espectaculares vistas de cerros y valles, además de sus amplios patios, ventanales, tiros y pozos.

Saborea una deliciosa ensalada de sandía con queso griego y vinagreta de menta, un filete de res con pepinos en salsa de cacahuate al chipotle, o un helado de chocolate con licor de café, una crema de chile poblano con elote y un filete de salmón a la naranja marinado con especias. Si buscas antojitos, también encontrarás platillos más tradicionales como tlacoyos, guacamole o, por qué no, quesadillas de flor de calabaza. Para descansar con el mejor estilo y atención, puedes hospedarte en alguno de los hoteles boutique que poseen exquisitos espacios abiertos, áreas comunes y habitaciones íntimas de gusto refinado.

¿CÓMO LLEGAS?

Desde Querétaro tomar la carretera federal número 57. Unos 60 km después, incorporarse a la estatal 46 con dirección a San Luis de la Paz. Esta carretera cruza Mineral de Pozos.